miércoles, 22 de septiembre de 2010

Mi horizonte


No te imaginas el galanteo que me circunda. No deseo presumir, pero hay demasiados hombres solos que sueñan encontrar una mujer como yo. Conozco unos cuatro, pero desgraciadamente para ellos, no estoy disponible porque mi corazón y mi cuerpo te pertenecen total y absolutamente ¿Irás a venir algún día a tomar posesión? Yo ruego que así sea...
Te estoy contemplando ahora y me llena el pecho una dulce sensación que me provoca tu sonrisa... Para ti no es nada, porque eres así. Para mi eres el cielo, la dicha y el tormento porque sé que eres mío y no me perteneces. Sé que me amas y no me puedes alcanzar con tus manos, te amo y no te lo puedo susurrar al oído...
Espero que al fin se me conceda algún día el amarte y tenerte conmigo. Cuando llegue ese día me sentiré pagada y olvidaré tan larga espera y tantos sufrimientos.
Te adoro, cielo.